Cuando se requiere elegir una paleta de colores, para la decoración de una vivienda, habrá que utilizar todo nuestro conocimiento e intuición para escoger la combinación de colores correcta. Una buena técnica es aplicar la armonía o el contraste.
Armonía: Existe armonía cuando la integración de todos los colores producen una unidad grata a la vista, equilibrada y serena.
Contraste: Existe contraste cuando la unión de varios colores produce una especie de choque que crea una unidad cromática más vital y dinámica. Con cuidado en que la oposición no sea muy agresiva, sino se produce lo contrario, la desarmonía.
Ejemplo de armonía y contraste
Ejemplo de el límite entre la desarmonía y la armonía.
Esta última foto, nos indica el línea fina entre la armonía y la desarmonía. Si bien el morado contrastra con el verde de las otras paredes, al ser de un tono más oscuro, no llega a crear armonía como el verde con los muebles y la alfombra. Combianar dos colores con tanta personalidad no suele dar muchos buenos resultados. Lo mejor es uno claro y otro oscuro.
En general, el uso ideal del color es aquel que integra, en un mismo ambiente, armonía y contraste. Aunque existen otras diferentes maneras de combinar colores. Según sean cálidos o fríos, oscuros o claros.
COLORES CLAROS Los colores claros crean habitaciones con buena energía. Hacen los espacios pequeños parezcan más grandes y los techos más altos
Reflejan ligereza. Pueden aclarar las zonas más oscuras de la casa, como el vestíbulo o cuartos con poca entrada de luz natural.
También son una buena opción para habitaciones que tienen muebles
Independientemente esto, hay que lograr contrastes. Hemos estado en una vivienda con espacios fantásticos y buena luz, pero tanto puertas, marcos como las paredes con un blanco inmaculado, que hacía que todo el ambiente pareciera una sala de hospital.
Hay que intentar, si se tiene puertas y rodapié blanco, las paredes de tonos claros pero con un ligero color, por ej, grises muy suaves o blancos rotos que reflejan muy bien la luz
Color gris perla muy claro, de super moda actualmente.
COLORES OSCUROS: Los colores oscuros crean espacios íntimos porque absorben la luz y las paredes lucen más cerca
Crean un ambiente relajado en los cuartos grandes, como los estudios, oficinas de la casa y comedores formales. También son un excelente camuflaje. Las paredes demasiado altas, desiguales y Área de tráfico pesadas pueden encubrirse con estos
Son el contario de los colores claros. Son ideales para habitaciones con muebles y suelos claros
Independientemente esto, es aconsejable usarlos en combinación con claros, por ej, las molduras de un techo en blanco y el techo más claro del mismo color. Si no, nos terminaremos cansando.
Colores en exceso oscuros, no los recomendamos para un dormitorio o salas de descanso
COLORES CÁLIDOS: Rojos, castaños, naranjas y melocotones son tonos definidos como cálidos. Los que pertenecen a la gama intensa crean excitación. Mientras los suaves crean los espacios cálidos y confortables
Se usan a menudo los colores cálidos en el comedor y la cocina. ¿Por qué se llaman así? Porque los estudios demuestran que producen calor en las persona.
Una pared en un ambiente claro, pintada de un rojo oscuro o terracota, da energía al ambiente y crea movilidad de la luz.
El uso de un color cálido puntual, da vibración a la luz del ambiente.
COLORES FRÍOS: Azules, verdes, púrpuras y grises son los colores fríos. Los intensos colores fríos que crean dramatismo
Mientras, los tonos suaves hacen los espacios más amplios. Son una opción perfecta para el baño
Úsalos en los cuartos y áreas donde el calor es frecuente. Así como los colores cálidos nos hacen sentir acalorados, los fríos refrescan el ambiente.
Cocina con paredes malva, color frío.
Existen otras maneras de elegir el color para un ambiente, menos ortodoxas como usar la llamada Terapia sensitiva de los colores o Color terapia. Pero esto, para otro post.